El cuidado es la mejor prevención.
Niños que crecen en ambientes protectores son menos vulnerables a la violencia. Se saben cuidados y escuchados, y desarrollan su autoestima. Aprenden a confiar en adultos que los protejan y a comunicarse y pedir ayuda. Un entorno vivido con alegría y sin miedos en la infancia, ayuda a enfrentar con éxito desafíos y adversidades.
Cuidar nuestros ambientes es cuidar a la niñez.
Comisión para la Protección de los Menores
Arquidiócesis de Paraná
www.comisiondeprevencion.org.ar